A propósito del día de la Mujer


Cuando fui pequeña odié profundamente este día porque fui la niña que nunca recibió flores. Fui aquella a la que la profesora le regaló una flor de las que le daban a ella, para que no se sintiera mal. Odié que existiera este y otros días en el que los niños nos recordaban quiénes eran las lindas y cuáles no. El feminismo me reconcilió con esta fecha cuando entendí que lo que se hacía en el colegio no era otra cosa sino la excusa de profesores y estudiantes para perder clase.

- ¡Sí, incluso comprendí que a los profes también les gusta perder clase!

Comprendí que las maestras totalmente ignorantes sobre lo que realmente implicaba la fecha hacían cálculos para que cada niño llevara una rosa y se la entregará una niña del salón, poniendo como regla que no se podría entregar dos flores a la misma niña, porque entonces otra quedaría sin flor. Sobra aclarar que esta regla nunca se cumplía porque los niños querían usar ese día como un segundo San Valentín, o mejor, como San Valentín porque acá en Colombia, antes, no se celebraba eso.

 Los niños les daban las flores a las guapas o la guapa del salón, a la que desde la más tierna infancia se le perfilaba como la mujer que tendría bellas curvas, bonita cara, lindo cabello y que por encima de cualquier otra cosa tuviera la aprobación de la mayoría. Ella salía con muchas de las flores. 

¿Cuánto daño nos hizo esa trampa del centavo que año tras año volvió las fechas más emblemáticas fechas de vender? En Colombia hay mercado del día; desde enero se abre el año con útiles escolares, en carretas. Luego día de la mujer, luego día del hombre, luego día de la madre, luego la jornada de vacaciones, antes de eso, semana santa y así sucesivamente, para cada ocasión hay una persona pensando el rebusque. Aprovechando cada día para traerles a los que pueden celebrar, el detallito. El problema es que en esa búsqueda del peso, en el mercado informal, se termina transmitiendo el mensaje equivocado. Por ahí no es. 

Las profesoras debieron aprovechar la imagen de la señora con la cubeta llena de flores para explicarnos lo qué es el desempleo, la falta de garantías y el rebusque que en la mayoría de los casos lo ejercen las mujeres. A las profesoras les faltó creatividad para relacionar la señora que vendía las chocolatinas con forma de corazón, con el relieve de feliz día, para contarnos que aunque la cosa está mal, antes estaba peor. Al punto que más de 200 mujeres murieron pidiendo condiciones laborales y que aunque la fecha se conmemora, para recordar estos asesinatos, todavía hay mujeres que tienen que pensar, cada día, qué se inventan para vender, en la puerta de los colegios, y con eso tener para alimentar a sus hijos e hijas. 

Hijos e hijas que no celebran el Día de la mujer sino que seguramente se paran con otro balde lleno de flores en otro colegio. Hoy que me he reconciliado con el 8 de marzo vocifero que no es un día para celebrar. Trato de trasmitir que en nuestro país No le regalamos flores ni chocolates a los familiares o amigos del muerto. En un velorio, o cada vez que se cumplen años de muerto del familiar, nadie dice felicitaciones se murió tu mamá. Tal vez sería chévere si lo hiciéramos, hasta sería bonito resignificar la experiencia de la muerte de esa manera, pero por el momento así no funciona la cosa en Colombia.

 Sin embargo, si la regalada de flores va a contribuir con el sustento diario de una mujer, haga la compra y regale las rosas. Pero, no se vale que sea de florería, floristería o del florero famoso. Compre las flores a la señora con el balde que se para en el semáforo. Y si se la quiere regalar a la chica que le gusta, ¡hágale! pero, en la tarjeta no le escriba "feliz día de la mujer" más bien, le pones en  la flor "por que todavía falta para alcanzar la plenitud de tus derechos".

Si a la mujer a la que se la regala esa tarjeta no le gusta, ¡Huya! que ahí no es.  Pero si le encanta y le da un beso entonces tómela de la mano y salgan a marchar juntos levantando las rosas.



PD: Después de grande sí he recibido flores y no de mi profesora. 

Comentarios

  1. Eres admirable Kathe. Te abrazo 🌹🌹🌹🌹🌹

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todas las gracias para tí por este mensaje. Es muy satisfactorio recibir comentarios. Un abrazo gigante. Gracias por leerme.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

No empezar también es decidir.

¿Está bien descualquierarse?

Hombres de alto valor