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Volver a tener ganas de escribir

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Lo problemático de las crisis emocionales es que barren con todo. Con la alegría, las ganas de salir, de encontrarse, de compartir, de dormir, de comer, de sacar a la perra, de escuchar música o ver Netflix. En mi caso, y que es de lo que más sufro, es que pierdo las ganas de escribir. ¡Maldita sea! Que la tristeza me quite todo… menos las ganas de escribir. Pensar en las causas de la tristeza puede ayudar a entender que son procesos, parte de la vida, que reconocemos la felicidad porque tenemos la tristeza. Necesitamos el complemento para que la vida esté completa. Sin embargo, cuando la causa de la tristeza fue generada por un ser humano, un tercero… ahí la cosa funciona distinta. El entendimiento reclama: ¿cómo es posible que me quites las ganas de escribir? Llévate toooodo, llévate la cama, la mesa, las cobijas, la estufa, el carro, el cortaúñas, la papelera del baño, el descorchador y el tajalápiz. Pero… noooo las ganas de escribir. El único lugar seguro que queda luego de tu ...

Manual tácito para superar una tusa

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  Hablando de tusas, es interesante reconocer que pareciera existir un manual tácito sobre cómo liberarse del dolor. En lo explícito, desde la psicología nos hablan de las etapas del duelo: primero la negación, luego la tristeza, seguida de la rabia, la aceptación y, finalmente, la resignación. Claro, siempre hacen la salvedad de que estas etapas se pueden vivir en momentos distintos, solapadas entre sí, con mayor intensidad unas que otras y no necesariamente en el mismo orden. Cuando escuchaba hablar sobre esta teoría del duelo, no podía evitar ver a Homero Simpson en el consultorio viviéndolas todas en un mismo minuto. Y es que, más o menos, así me pasa a mí. Yo, que he sido precocita desde pequeña, queriendo vivir todo lo más rápido posible y en tiempo récord, me he visto sintiendo y despertando emociones que no sabía que habitaban en mí. La máxima para que el aprendizaje funcione en este nivel de precocidad es vivir la experiencia, reflexionar en simultáneo, reconocer por dón...

Coincidir

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  Soy vecino de este mundo por un rato Y hoy coincide que también tú estás aquí Coincidencias tan extrañas de la vida Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio Y coincidir Si navego, con la mente, los espacios O si quiero a mis ancestros retornar Agobiado me detengo y no imagino Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio Y coincidir Si en la noche me entretengo en las estrellas Y capturo la que empieza a florecer La sostengo entre las manos, mas me alarma Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio Y coincidir Si la vida se sostiene por instantes Y un instante es el momento de existir Si tu vida es otro instante, no comprendo Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio Y coincidir.                     Fernando Delgadillo

Divagaciones sobre querer

 Hablando con un separado ya de años me decía: separarse es como volver a retomar dónde lo dejaste. Es volver hablar con los mismos amigos, volver a escuchar la misma música, volver a retomar los planes. El problema más grande es que yo solo tenía 17 años. Ahora tengo 38 no puedo retomar como una adolescente. Sería genial que fuera así. Pero, no amigo... Así no funciona.  Contrario a esto he aprendido que hay que levantarse para aprender a vivir de nuevo. Aprender hacer sola, a caminar, cuidar, cuidarse. En un camino nuevo y completamente desconocido. La gente habla todo el tiempo de amor propio, autonocimiento, autoestima, vida nueva. Pero la verdad es que es mucho más complejo y muchísimo más frágil. A estás afirmaciones llego a partir de algunas divagaciones solitarias sobre el querer. Pensaba si se siente igual querer a otros que quererse a uno mismo. Y sobre esto creo que se quiere de muchas maneras. Algunas formas de querer gustan a unos y otras gustan a otros. Se va que...

Sobre lo que se espera y lo que realmente pasa.

Conocer personas en redes sociales es toda una apuesta. He hablado con muchas amigas y todas coinciden en que una cosa es lo que se espera y otra lo que  pasa.  Un montón de gente en el mundo con un millón de posibilidades... Es casi imposible coincidir. Es como ganarse la lotería. O mejor es una lotería y, sin embargo, la gente le apuesta todos los días. Un amigo me decía: yo entro todos los días a hacer la tarea. Entro y doy likes. De todos los likes que doy, con algunas personas converso. Otras duran un tiempo y desaparecen. Otras pasan a volverse significativas. ¿El significado de las personas? ¿Lo que las personas significan? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ... ¿Cuánto? .... ¿Hasta dónde?  Las personas que nunca han estado en estás aplicaciones la primer pregunta que suelen hacer es   ¿qué es lo que tienen de malo los que están allí? Cuando me preguntaron esto pensé: ¿yo qué tenía de malo? Si estaba allí, ¿era un artículo de rebaja?  ¿Qué es lo defectuoso para...

SEÑALES

A propósito de lo que pudieron ser 21 años.  Llevábamos casi tres meses. Yo no quería tanto, pero al parecer él sí. Tenía toda una vida por delante y muchas ganas de vivir. Por el resto del tiempo que duramos juntos los papeles se cambiaron en la mayoría de los años. Solo llevábamos tres meses cuando conocí otro hombre en una fiesta y nos besamos. Él se enteró y terminó conmigo. Me escribió una carta muy dolorosa. Pero la frase que no olvidé fue: "Arriesgaste mucho por muy poco" la idea de que lo que se acababa era algo grande fue más grande que mis ganas de conocer a otras personas. Entonces pedí perdón. Prometí a él y a mí que no se volvería a repetir y así ocurrió. Cumplí a rajatabla la promesa. En ese momento, llevábamos tan poco. Pero había tantas ganas de seguir queriendo que recuerdo haberme sentido muy triste con solo contemplar la idea de no volvernos a ver. Era terrible pensar en no volver a compartir. También sentí que me estaba metiendo en algo mu...

Sobre el agua

El paso del mito a logos ocurrió en un hueco, con un hombre que del porrazo no debió escuchar a su empleada decir: ¡andas mirando tanto al cielo que no te das cuenta de lo que tienes bajo tus pies! No podemos saber, pero tal vez, el golpe fue tan grande que la razón salió de ese hueco con problemas congénitos.  Tales de Mileto fue ese hombre, el del porrazo, que por tratar de entender las estrellas y el universo no sabía ni por dónde caminaba. También fue Tales quien dijo que el principio de principios, el arjé, de todas las cosas es el agua. Solo una persona que crece rodeada del mar Mediterráneo puede pensar algo así: del agua sale la comida, del agua sale el amor, del agua sale la gente, del agua viene la sabiduría.  Del agua evaporada se hace el viento, aire y todas las cosas gaseosas.  Del frío surge el hielo... Y con ello todos los sólidos. Y del líquido... del líquido, surge la razón humana que se escurre entre los dedos y que no se deja agarrar. Del agua surge la ...

Nuevos comienzos

Luego de haber vivido con una persona por 20 años, se tiene la costumbre de compartirlo todo. Cada paso que damos, en el inconsciente, parece tener un observador. Alguien que sin estar en cuerpo está ahí, para ti. Separarse es también empezar a ver el mundo de otra manera. Ya no hay observador.  Los hechos ahora son más importantes, porque todo se vive por primera vez. Ya no hay a quien contarle que se llegó a tiempo o que a uno se le quedó algo. Ahora las reflexiones son con una misma. Pero, esto que puede pensarse triste, no lo es tanto. Se disfruta un montón caminar sabiendose únicamente para ti.  Yo, que apenas ayer no sabía cómo vivir esto. Hoy veo todo con ojos de turista. Todo lo nuevo, lo desconocido está frente a mí. Entonces comprendo que hace doce años yo aprendí la lección. Se está con alguien por elección y no por necesidad. La misma persona me lo había enseñado hace doce años. No porque fuera sabío, sino porque desde entonces él ya había tomado la decisión de no ...

Con ojos de turista

Con ojos de turista veo la lluvia, disfruto el cielo. El olor a pavimento mojado me saluda. Caminar sola bajo la lluvia es una de las experiencias que más disfruto por estos dias. Tengo buenos recuerdos que me ha dejado la lluvia. El abrazo, la mano fría que hace 23 años me rozaba, fingiendo ser accidental.  Los labios fríos que buscaban mi cuello, mientras el uniforme del colegio se me pegaba a las piernas, al torso, al pecho. Y yo quería quitarme. Sin tener la valentía de hacerlo. La tarde que me columpié mientras veía como se inundaba el parque. Y sentía el frío... helado con cada gota de lluvia que bajaba por mi espalda. Años después, me veo saltando en los charcos y la sonrrisa de ese niño de 5 años que disfrutaba más que yo cada gota de agua que le llenaba sus botas.  Luego caminabamos buscando los charcos más grandes para poder saltar y salpicar. Que linda es la lluvia. Se lleva todo. Las personas corren a esconderse mientras yo camino despacio. Muy despacio dándole per...

Aprender a unirse y separarse hasta el día que dejamos de ser madres.

Hay un imaginario sobre el ideal de ser madre que causa un profundo daño a la mayoría de las mujeres que sufren para cumplir, de manera ideal, con él. Cuando yo tuve a mi primer hijo, aún no había terminado la universidad. Él nació el 15 de julio y yo empezaba clases el 1 de agosto. Tenía apenas 15 días de parida y él de nacido, por lo que tuve que aplazar ese semestre. Aplazar un semestre para dedicarse a maternar es un dilema. Eso no significa que no amemos a nuestros hijos. Lo que traduce es que la sociedad actual nos exige cumplir con un montón de roles que, en la mayoría de los casos, se ponen en tensión entre sí. Por ejemplo, estudiar a tiempo completo para ser alguien exitoso; trabajar, porque de lo contrario serías una mantenida; ser madre cuidadora y sacrificada porque sino qué dirá Pepita Mendieta y además ser una mujer bella y sensual. Pues bien, cuando se está recién parida no se puede ser bien ninguno de estos roles. No se puede estudiar, porque hay un niño que llora, ...