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Historias de Uber

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Martín tiene 17 años pero le dice a los pasajeros que tiene 19, porque nadie confía en un conductor de Uber de 17, por más experto que sea. Se aprendió las rutas de Bogotá mejor que cualquier taxista veterano, sabe dónde no meterse después de las ocho y cómo librarse del trancón de la Caracas a las cinco. En su carro siempre hay música, buena música. Dice que el ambiente lo pone uno, no los pasajeros. Uno de sus primeros clientes fue un señor de unos cuarenta, serio, con acento caleño y cara de quien ha visto cosas que no se cuentan. Al principio no hablaba, pero a mitad del recorrido empezó a soltar frases como piedritas de río: redondas, contundentes, sabias. “Ahorre, mijo. Desde ya. Así sea poquito. Ahorre.” Después vino el sermón: que estaba bien que trabajara, que en su vida nunca había visto un sicario o una prostituta millonarios. “La plata que llega fácil, se va volando, como mujer ajena”, soltó con una risa amarga. “Y no jugués con fuego, que te quemás.” Lo dijo dos, tres ve...

Casi Nada

Lo que más duele del casi algo es que es casi nada. Pero lo suficiente para doler. No fue una historia. Ni siquiera un cuento corto. Fue más como un párrafo inconcluso, una frase bonita escrita a lápiz en la mitad de una servilleta arrugada. De esas que uno guarda sin saber por qué, hasta que un día la encuentra y recuerda que también eso existió. El problema del “casi” es que uno empieza a imaginar el resto. Lo que pudo ser. Lo que tal vez. Lo que quién sabe. Y eso llena más que la propia historia. Duele más también. Porque uno no extraña al otro, extraña la promesa. El posible. El lugar tibio al que la imaginación ya se había mudado sin permiso. Antes las conexiones requerían modo, tiempo y lugar, como los crímenes. No era fácil sentir mariposas en el estómago, porque se necesitaba dedicación de ambas partes, coincidir en un mismo instante, en una misma frecuencia. Se requería algo que la gente ya no quiere dar: tiempo . Ahora todo es fugaz. Las relaciones se han vuelto sexualm...

Canciones en el equipaje

  Desde hace algún tiempo, pongo banda sonora a cada una de las cosas que hago. La frase música para planchar ha cobrado un verdadero sentido para mí. Hay música para cada situación: la música de bañarse, de maquillarse, de peinarse, de escribir, de cocinar, de sacarle punta al lápiz, de pasear a la perra, de cantar, de reír, de llorar, de caminar, de hacer oficio… de planchar  claramente.  Cada persona, momento o situación tiene su banda sonora.                                                                                                     A ti te llamaré Colegiala de Paté de Fuá.  Así, la vida se va llenando de razones, sentidos, emociones. Somos emociones, como dice la canción de La Derecha. Adolescencias llenas ...

Volver a tener ganas de escribir

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Lo problemático de las crisis emocionales es que barren con todo. Con la alegría, las ganas de salir, de encontrarse, de compartir, de dormir, de comer, de sacar a la perra, de escuchar música o ver Netflix. En mi caso, y que es de lo que más sufro, es que pierdo las ganas de escribir. ¡Maldita sea! Que la tristeza me quite todo… menos las ganas de escribir. Pensar en las causas de la tristeza puede ayudar a entender que son procesos, parte de la vida, que reconocemos la felicidad porque tenemos la tristeza. Necesitamos el complemento para que la vida esté completa. Sin embargo, cuando la causa de la tristeza fue generada por un ser humano, un tercero… ahí la cosa funciona distinta. El entendimiento reclama: ¿cómo es posible que me quites las ganas de escribir? Llévate toooodo, llévate la cama, la mesa, las cobijas, la estufa, el carro, el cortaúñas, la papelera del baño, el descorchador y el tajalápiz. Pero… noooo las ganas de escribir. El único lugar seguro que queda luego de tu ...

Manual tácito para superar una tusa

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  Hablando de tusas, es interesante reconocer que pareciera existir un manual tácito sobre cómo liberarse del dolor. En lo explícito, desde la psicología nos hablan de las etapas del duelo: primero la negación, luego la tristeza, seguida de la rabia, la aceptación y, finalmente, la resignación. Claro, siempre hacen la salvedad de que estas etapas se pueden vivir en momentos distintos, solapadas entre sí, con mayor intensidad unas que otras y no necesariamente en el mismo orden. Cuando escuchaba hablar sobre esta teoría del duelo, no podía evitar ver a Homero Simpson en el consultorio viviéndolas todas en un mismo minuto. Y es que, más o menos, así me pasa a mí. Yo, que he sido precocita desde pequeña, queriendo vivir todo lo más rápido posible y en tiempo récord, me he visto sintiendo y despertando emociones que no sabía que habitaban en mí. La máxima para que el aprendizaje funcione en este nivel de precocidad es vivir la experiencia, reflexionar en simultáneo, reconocer por dón...

Coincidir

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  Soy vecino de este mundo por un rato Y hoy coincide que también tú estás aquí Coincidencias tan extrañas de la vida Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio Y coincidir Si navego, con la mente, los espacios O si quiero a mis ancestros retornar Agobiado me detengo y no imagino Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio Y coincidir Si en la noche me entretengo en las estrellas Y capturo la que empieza a florecer La sostengo entre las manos, mas me alarma Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio Y coincidir Si la vida se sostiene por instantes Y un instante es el momento de existir Si tu vida es otro instante, no comprendo Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio Y coincidir.                     Fernando Delgadillo

Divagaciones sobre querer

 Hablando con un separado ya de años me decía: separarse es como volver a retomar dónde lo dejaste. Es volver hablar con los mismos amigos, volver a escuchar la misma música, volver a retomar los planes. El problema más grande es que yo solo tenía 17 años. Ahora tengo 38 no puedo retomar como una adolescente. Sería genial que fuera así. Pero, no amigo... Así no funciona.  Contrario a esto he aprendido que hay que levantarse para aprender a vivir de nuevo. Aprender hacer sola, a caminar, cuidar, cuidarse. En un camino nuevo y completamente desconocido. La gente habla todo el tiempo de amor propio, autonocimiento, autoestima, vida nueva. Pero la verdad es que es mucho más complejo y muchísimo más frágil. A estás afirmaciones llego a partir de algunas divagaciones solitarias sobre el querer. Pensaba si se siente igual querer a otros que quererse a uno mismo. Y sobre esto creo que se quiere de muchas maneras. Algunas formas de querer gustan a unos y otras gustan a otros. Se va que...

Sobre lo que se espera y lo que realmente pasa.

Conocer personas en redes sociales es toda una apuesta. He hablado con muchas amigas y todas coinciden en que una cosa es lo que se espera y otra lo que  pasa.  Un montón de gente en el mundo con un millón de posibilidades... Es casi imposible coincidir. Es como ganarse la lotería. O mejor es una lotería y, sin embargo, la gente le apuesta todos los días. Un amigo me decía: yo entro todos los días a hacer la tarea. Entro y doy likes. De todos los likes que doy, con algunas personas converso. Otras duran un tiempo y desaparecen. Otras pasan a volverse significativas. ¿El significado de las personas? ¿Lo que las personas significan? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ... ¿Cuánto? .... ¿Hasta dónde?  Las personas que nunca han estado en estás aplicaciones la primer pregunta que suelen hacer es   ¿qué es lo que tienen de malo los que están allí? Cuando me preguntaron esto pensé: ¿yo qué tenía de malo? Si estaba allí, ¿era un artículo de rebaja?  ¿Qué es lo defectuoso para...

SEÑALES

A propósito de lo que pudieron ser 21 años.  Llevábamos casi tres meses. Yo no quería tanto, pero al parecer él sí. Tenía toda una vida por delante y muchas ganas de vivir. Por el resto del tiempo que duramos juntos los papeles se cambiaron en la mayoría de los años. Solo llevábamos tres meses cuando conocí otro hombre en una fiesta y nos besamos. Él se enteró y terminó conmigo. Me escribió una carta muy dolorosa. Pero la frase que no olvidé fue: "Arriesgaste mucho por muy poco" la idea de que lo que se acababa era algo grande fue más grande que mis ganas de conocer a otras personas. Entonces pedí perdón. Prometí a él y a mí que no se volvería a repetir y así ocurrió. Cumplí a rajatabla la promesa. En ese momento, llevábamos tan poco. Pero había tantas ganas de seguir queriendo que recuerdo haberme sentido muy triste con solo contemplar la idea de no volvernos a ver. Era terrible pensar en no volver a compartir. También sentí que me estaba metiendo en algo mu...

Sobre el agua

El paso del mito a logos ocurrió en un hueco, con un hombre que del porrazo no debió escuchar a su empleada decir: ¡andas mirando tanto al cielo que no te das cuenta de lo que tienes bajo tus pies! No podemos saber, pero tal vez, el golpe fue tan grande que la razón salió de ese hueco con problemas congénitos.  Tales de Mileto fue ese hombre, el del porrazo, que por tratar de entender las estrellas y el universo no sabía ni por dónde caminaba. También fue Tales quien dijo que el principio de principios, el arjé, de todas las cosas es el agua. Solo una persona que crece rodeada del mar Mediterráneo puede pensar algo así: del agua sale la comida, del agua sale el amor, del agua sale la gente, del agua viene la sabiduría.  Del agua evaporada se hace el viento, aire y todas las cosas gaseosas.  Del frío surge el hielo... Y con ello todos los sólidos. Y del líquido... del líquido, surge la razón humana que se escurre entre los dedos y que no se deja agarrar. Del agua surge la ...